Los consumidores recurrirán cada vez más a herramientas de IA para comparar productos y precios, mientras las marcas tendrán que anticiparse a un periodo promocional cada vez más largo.
La inteligencia artificial se prepara para ganar protagonismo en una de las grandes citas comerciales del año. El próximo 27 de noviembre se celebrará el Black Friday 2026, una campaña que vuelve a estar marcada por la búsqueda de descuentos, pero también por unos consumidores más informados, exigentes y acostumbrados a comparar antes de tomar una decisión. Según el análisis elaborado por dentsu, a partir de los resultados de la pasada edición y de la evolución de los hábitos de consumo, la inteligencia artificial tendrá un papel cada vez más relevante en el recorrido de compra. Estas herramientas dejarán de utilizarse únicamente para localizar información y empezarán a influir también en la comparación de alternativas y en la elección final de productos. Este cambio plantea nuevos retos para las marcas, que tendrán que adaptar sus estrategias para ganar visibilidad en un entorno donde los buscadores tradicionales, los marketplaces y las redes sociales comparten protagonismo con los asistentes y plataformas basados en IA.La IA se incorpora al proceso de decisión de compra
La inteligencia artificial está modificando la manera en que los consumidores descubren productos, consultan características y valoran diferentes opciones. En España, su adopción alcanza ya el 44,2 %, según el informe Global AI Diffusion del AI Economy Institute de Microsoft citado por dentsu. Esta expansión abre una nueva vía de contacto entre marcas y consumidores. Hasta ahora, buena parte de las estrategias digitales se centraban en aparecer entre los primeros resultados de los buscadores, conseguir presencia en marketplaces o captar la atención a través de las redes sociales. Sin embargo, a medida que los usuarios incorporan herramientas de IA a sus consultas, también cobra importancia la forma en que estas plataformas identifican, interpretan y presentan la información sobre productos y empresas. En consecuencia, las marcas tendrán que prestar atención a su presencia en estos nuevos entornos y trabajar para que sus contenidos sean claros, relevantes y fácilmente identificables. La visibilidad ya no dependerá exclusivamente de los canales digitales tradicionales, sino también de cómo los sistemas de inteligencia artificial integran la información disponible en sus respuestas.El Black Friday deja de concentrarse en un solo día
Otra de las tendencias que recoge el análisis de dentsu es la transformación del Black Friday en un periodo de actividad comercial cada vez más amplio. Las promociones ya no se limitan a la jornada oficial, sino que se adelantan durante semanas y se distribuyen a lo largo de distintas fases de comunicación y venta. La edición de 2025 reunió en España a 15,6 millones de compradores, un 5,2 % más que en el periodo anterior, según los datos de AIMC Marcas 2026 recogidos por la consultora. También se observó una mayor fragmentación de las campañas, con un incremento de la presión publicitaria durante las semanas previas a la fecha señalada. En cuanto al perfil de los consumidores, los millennials continúan siendo el grupo más activo, aunque su peso relativo disminuye frente a la participación de la Generación Z y los baby boomers. Esta diversidad obliga a las marcas a adaptar sus mensajes y propuestas comerciales a públicos con hábitos y motivaciones diferentes.Los canales digitales ganan peso, pero la tienda física mantiene su espacio
El entorno online concentra buena parte de las búsquedas y comparaciones previas a la compra, especialmente en sectores como los viajes, la tecnología y el ocio. No obstante, los establecimientos físicos siguen desempeñando un papel relevante en categorías como alimentación, bebidas y restauración. Esta convivencia entre canales demuestra que la experiencia de compra continúa siendo multicanal. Los consumidores pueden descubrir un producto en redes sociales, consultar sus características mediante una herramienta de inteligencia artificial, comparar precios en distintas plataformas y terminar realizando la compra por internet o en una tienda física. Para las marcas, el reto consiste en mantener una comunicación coherente durante todas esas etapas. La planificación publicitaria debe contemplar diferentes puntos de contacto y acompañar al consumidor desde el primer impacto hasta el momento de la decisión.Más allá de los descuentos: la importancia de aportar valor
La sensibilidad al precio seguirá siendo uno de los factores determinantes durante el Black Friday 2026. Sin embargo, dentsu apunta a un consumidor más racional, que no se fija únicamente en el porcentaje de descuento, sino que también valora aspectos como la comodidad, la personalización, la experiencia y los beneficios adicionales. La consultora destaca igualmente la influencia del contenido audiovisual y de plataformas como TikTok y YouTube en el proceso de decisión. Estos canales permiten descubrir productos, conocer opiniones y acceder a demostraciones que pueden influir en las preferencias de compra. Al mismo tiempo, el exceso de impactos publicitarios puede producir el efecto contrario al deseado. Una presencia demasiado intensa o repetitiva corre el riesgo de saturar al público y reducir tanto el recuerdo de marca como las posibilidades de conversión. Como señala Marta San Pedro, head of CMI Lab de dentsu, el Black Friday ha dejado de ser un acontecimiento puntual y la competencia por conseguir la conversión comienza mucho antes de la fecha oficial. Las marcas necesitan, por tanto, trabajar su relevancia durante todo el recorrido de compra y adaptarse a un consumidor cada vez más informado.Una nueva batalla por la atención y la visibilidad
El Black Friday 2026 estará condicionado por una combinación de factores: la expansión de la inteligencia artificial, la diversificación de los canales de compra y una mayor exigencia por parte de los consumidores. En este contexto, competir únicamente a través de los descuentos puede resultar insuficiente. Las empresas tendrán que anticiparse, ofrecer información útil y construir una presencia reconocible en los distintos espacios donde se toman las decisiones de compra. La publicidad, tanto digital como exterior, seguirá formando parte de esa estrategia de visibilidad, siempre que los mensajes estén adaptados al momento y al público al que se dirigen. La gran diferencia de esta edición será que la batalla comercial no se librará solo en los escaparates, los anuncios o las páginas de ofertas. También tendrá lugar en las herramientas que los consumidores utilizan para informarse y elegir. En ese nuevo escenario, conseguir que una marca sea encontrada, comprendida y considerada será tan importante como ofrecer un buen precio.Posts relacionados