En los últimos años, la función de Corporate Affairs ha dejado de ser un área secundaria dentro de las empresas para convertirse en una pieza clave en la toma de decisiones estratégicas. Cada vez más compañías integran esta función en el núcleo directivo, reflejando su creciente importancia en un entorno empresarial marcado por la presión regulatoria, la exposición pública y la relación con múltiples grupos de interés.

Un informe impulsado por Dircom y elaborado por expertos de NITID Corporate Affairs confirma esta tendencia: el 84% de los responsables de Corporate Affairs ya reporta directamente al CEO o al comité ejecutivo.

Este dato refleja un cambio significativo en el papel que desempeñan los profesionales de comunicación, asuntos públicos y relaciones institucionales dentro de las organizaciones.

De función de apoyo a activo estratégico

El estudio, titulado Corporate Affairs: una evolución natural del rol del dircom, analiza cómo esta área ha evolucionado en los últimos años. El trabajo ha sido elaborado por Daniel Ureña y Ignacio Camuñas, ambos vinculados a NITID Corporate Affairs.

La investigación se presentó en un encuentro profesional en el que participaron especialistas del ámbito de la comunicación corporativa y los asuntos públicos. Durante el evento, los expertos coincidieron en que las empresas operan hoy en un entorno mucho más complejo que hace una década.

La regulación es más exigente, el contexto político es más volátil y las expectativas sociales hacia las compañías son cada vez mayores. En este escenario, la gestión de la reputación, las relaciones institucionales y el diálogo con los grupos de interés se ha vuelto estratégica.

Una función que todavía se está construyendo

En la mesa redonda celebrada durante la presentación participaron profesionales con amplia experiencia en este ámbito, como Bárbara Navarro, experta en estrategia global de asuntos públicos; Ricardo Hernández, corporate relations director de Diageo en Iberia; y Iria Mouzo, directora de asuntos públicos, institucionales y regulatorios de Pepco.

Uno de los aspectos que destacaron es que, en muchas compañías, el área de Corporate Affairs todavía está en proceso de definición.

Ricardo Hernández explicó que, en numerosos casos, la función se ha desarrollado de forma gradual, dependiendo mucho de la confianza que el liderazgo de la empresa deposita en el profesional que la lidera.

En otras palabras, no siempre existe un modelo único o totalmente estructurado; a menudo es la propia persona responsable quien va moldeando el alcance del área dentro de la organización.

La importancia de la confianza y los stakeholders

Otro de los puntos clave del debate fue la relación con los diferentes grupos de interés —los conocidos stakeholders— que influyen en la actividad de las empresas.

Bárbara Navarro subrayó que construir confianza con estos actores externos se ha convertido en una prioridad estratégica. Esa relación, explicó, no se improvisa: requiere tiempo, transparencia y una comunicación constante.

Desde una perspectiva interna, Iria Mouzo destacó que el área de Corporate Affairs también desempeña un papel importante dentro de la organización, ayudando a conectar distintas áreas y a alinear la estrategia empresarial con el contexto político, regulatorio y social.

Integrar comunicación, asuntos públicos y sostenibilidad

Durante la presentación del informe, Daniel Ureña señaló que la competencia empresarial ya no se limita únicamente al mercado.

Hoy las empresas también compiten en otros terrenos, como el regulatorio, el institucional o el reputacional. En este contexto, integrar comunicación, asuntos públicos y sostenibilidad bajo una estrategia común se está convirtiendo en un factor diferencial.

El estudio identifica tres tendencias que explican la evolución de Corporate Affairs:

  • Transversalidad, con una mayor integración de funciones dentro de la empresa
  • Anticipación, mediante la gestión preventiva de riesgos políticos y regulatorios
  • Legitimidad, basada en la transparencia y el diálogo con los grupos de interés

Estas dimensiones reflejan cómo el área ha pasado de reaccionar ante problemas reputacionales a anticipar escenarios y contribuir a la estrategia corporativa.

Una función cada vez más profesionalizada

El informe también apunta a la necesidad de seguir profesionalizando esta disciplina. Los expertos consideran que los responsables de Corporate Affairs necesitan cada vez más formación multidisciplinar, que combine comunicación, política, regulación, sostenibilidad y análisis estratégico.

Además, subrayan la importancia de desarrollar métricas comunes que permitan medir mejor el impacto real de esta función dentro de las organizaciones.

La clausura del encuentro estuvo a cargo de Miguel López-Quesada, presidente de Dircom, quien destacó que el papel de los directores de comunicación sigue ampliándose dentro de las empresas.

Según señaló, cada vez más dircom asumen responsabilidades que van más allá de la comunicación tradicional y se sitúan en el centro de la estrategia corporativa.

Un cambio que refleja la nueva realidad empresarial

El crecimiento del área de Corporate Affairs refleja una transformación más amplia en el mundo empresarial. Las compañías ya no solo gestionan productos o servicios: también gestionan reputación, relaciones institucionales, regulación y expectativas sociales.

En ese nuevo escenario, los profesionales capaces de conectar empresa, sociedad y política se han convertido en figuras clave dentro de las organizaciones.