‘La Generación Naranja’ utiliza el humor para reflexionar sobre el autocuidado y reivindicar el placer de disfrutar sin exigencias
Chocolates Trapa celebra su 135 aniversario con una propuesta publicitaria que invita a replantear la relación entre bienestar y disfrute. Bajo el nombre de ‘La Generación Naranja’, la marca presenta una campaña digital que recurre al humor para abordar algunas de las tendencias de autocuidado más extendidas en redes sociales y defender una visión más equilibrada, en la que cuidarse no implique renunciar a los pequeños placeres cotidianos.
La iniciativa cuenta con la participación de Marina Rivers y Xuso Jones, artista y creador de contenido murciano que aporta un vínculo especial con la Región de Murcia, donde tiene su origen la compañía. A través de situaciones cotidianas llevadas al extremo, la campaña busca conectar con las generaciones más jóvenes y transmitir un mensaje sencillo: el bienestar también puede dejar espacio para disfrutar sin convertir cada hábito en una obligación.
El autocuidado, desde una perspectiva más desenfadada
La campaña se compone de tres piezas audiovisuales que parten de rutinas relacionadas con el cuidado físico. En cada una, los protagonistas aparecen inmersos en situaciones que reflejan, de manera exagerada y humorística, algunas de las exigencias asociadas a las tendencias de bienestar. La escena cambia cuando alguien les ofrece chocolate y rompe con la dinámica que estaban siguiendo.
En una de las piezas, Xuso Jones irrumpe con los bombones cortados clásicos de Chocolates Trapa. Su participación conecta la campaña con un rostro conocido del panorama digital y musical, además de incorporar la presencia de un talento murciano en una iniciativa de una empresa con raíces en la Región.
Marina Rivers protagoniza otra de las escenas, en la que aparece una tableta de chocolate negro con un 95 % de cacao. La tercera pieza presenta a un padre que se envuelve el abdomen con papel film en la cocina, hasta que su hija interviene para ofrecerle chocolate sin azúcares añadidos.
Aunque las situaciones son diferentes, las tres comparten el mismo planteamiento creativo: utilizar la exageración para mostrar que el cuidado personal no tiene por qué convertirse en una fuente constante de presión. La aparición del chocolate funciona como una invitación a hacer una pausa y recordar que los momentos de disfrute también forman parte de la vida cotidiana.
Una campaña digital para conectar con nuevas audiencias
El mensaje que cierra los tres vídeos, «Disfruta cuidándote. Bienvenido a la Generación Naranja», sintetiza el propósito de la iniciativa. Chocolates Trapa propone así una forma de entender el autocuidado que no se base únicamente en restricciones o rutinas estrictas, sino que contemple también el equilibrio y el disfrute personal.
La elección de Marina Rivers y Xuso Jones responde al objetivo de acercar la marca a públicos más jóvenes mediante perfiles reconocibles y códigos propios de las redes sociales. En un entorno en el que las tendencias relacionadas con la alimentación, el ejercicio y el bienestar tienen una gran presencia, el humor permite abordar estas cuestiones desde una perspectiva más cercana y accesible.
Además, la participación de Xuso Jones introduce un elemento de proximidad territorial. Su origen murciano establece una conexión con la región vinculada a la trayectoria de Chocolates Trapa, un detalle que añade contexto a la campaña sin desplazar su mensaje central.
La creatividad y la gestión de medios han corrido a cargo de WPP. La acción forma parte de la estrategia de comunicación de la compañía con motivo de sus 135 años de historia y refleja su apuesta por formatos digitales capaces de combinar entretenimiento, presencia de marca y conexión con nuevas generaciones.
Con ‘La Generación Naranja’, Chocolates Trapa se suma a una conversación cada vez más presente en la comunicación de las marcas: cómo hablar de bienestar sin reproducir la presión por alcanzar una versión idealizada de uno mismo. La campaña encuentra en el humor una manera de trasladar esa reflexión y recordar que cuidarse y disfrutar no tienen por qué ser conceptos opuestos.