La marca Nesquik ha decidido dar un giro a su comunicación con una propuesta que conecta el desayuno de siempre con el mundo del motor y la superación personal. Su nueva campaña, protagonizada por Marc Márquez y Álex Márquez, busca transformar los pequeños problemas del día a día en una actitud positiva.
Bajo el lema “No te rayes y dale gas”, la marca introduce una narrativa más dinámica y cercana a las nuevas generaciones. La idea parte de un concepto sencillo pero muy reconocible: esos “cacaos” cotidianos que todos experimentamos. En lugar de evitarlos, la campaña propone convertirlos en impulso para seguir adelante.
De los problemas diarios a la mentalidad positiva
Con esta nueva estrategia, Nesquik evoluciona su histórico posicionamiento hacia un enfoque más emocional. La campaña apuesta por valores como la resiliencia, la actitud y la capacidad de adaptación, elementos muy presentes tanto en el deporte como en la vida diaria.
Los hermanos Márquez encajan de forma natural en este mensaje. Su trayectoria en el motociclismo refleja esfuerzo, talento y una mentalidad enfocada en superar obstáculos, algo que la marca utiliza como puente para conectar con su audiencia.
En el spot, ambos pilotos aparecen sobre sus motos reflexionando con humor sobre cómo afrontar los retos sin bloquearse. La metáfora es clara: igual que en una carrera, lo importante es mantener la calma en cada curva y continuar avanzando.
Una campaña pensada para impactar en todos los canales
Más allá del anuncio principal, la campaña se ha diseñado con un enfoque multicanal. Tendrá presencia en medios digitales, publicidad exterior y puntos de venta, reforzando así su alcance y visibilidad.
Como parte de esta estrategia, Nesquik también ha lanzado una edición limitada de su clásica lata. En ella, la mascota Quicky comparte protagonismo con los hermanos Márquez, convirtiendo el packaging en un elemento clave para generar engagement y atraer a los consumidores, especialmente a través del coleccionismo.
Una nueva etapa para la marca
Con esta acción, Nesquik busca no solo reforzar su notoriedad, sino también actualizar su lenguaje y conectar con un público más joven. La combinación de deporte, actitud y cultura motor marca una nueva dirección creativa para la marca, sin perder su esencia.
En un contexto donde las marcas buscan diferenciarse desde lo emocional, esta campaña demuestra cómo un producto cotidiano puede convertirse en un símbolo de motivación y energía para el día a día.